UD 4: LA TENSIÓN ENTRE NATURALEZA Y CULTURA


UNIDAD 4: LA TENSIÓN ENTRE NATURALEZA Y CULTURA


  1. LA NOCIÓN DE NATURALEZA
  2. NATURALEZA HUMANA Y LIBERTAD
  3. CULTURA Y NATURALEZA HUMANA
  4. EL HECHO CULTURAL
  5. EL RELATIVISMO CULTURAL
  6. NATURALEZA, CULTURA, HISTORIA: HISTORICISMO Y VITALISMO

1. LA NOCIÓN DE NATURALEZA

¿Es esto natural?
Podemos definir “naturaleza” como el conjunto de todos los seres que forman el universo. No son producción del hombre, es decir, naturaleza sería todo lo no artificial. Lo natural está sujeto y sometidos a unas leyes naturales que los explican y que, excepto el hombre como veremos, no pueden transformar ni sobrepasar, por lo que la naturaleza no es libre, depende de esas leyes. Por otra parte, todos los seres naturales atienden a unos principios intrínsecos y propios que definen sus características y los distingue de otros (los perros ladran, el hombre habla), por lo que según su naturaleza los seres actúan de uno u otro modo y no de forma diferente porque no sería natural que un hombre ladrara o que un caballo resolviese una ecuación.






 
¿Es más libre el ser humano o los pájaros?
Pero si nos centramos en el ser humano, surgen una serie de interrogantes. Es cierto que formaría parte de la naturaleza, puesto que está sujeto a leyes naturales como la imposibilidad de volar de forma natural, sin embargo, el ser humano es capaz de transformar estas leyes, pues existen los aviones, y esa capacidad, se la da la inteligencia, por lo que se puede considerar más libre que el resto de seres naturales, desde este punto de vista.


Por tanto, ¿hasta qué punto forma parte el ser humano de la naturaleza?... y otra cuestión ¿Qué entendemos por naturaleza humana? ¿Cuál es el principio común a todos los seres humanos? ¿Por que a veces nos dejamos llevar por nuestro instinto natural aun sabiendo que las consecuencias de nuestro actos podrían ser negativas? … Y por último: ¿Somos libres o somos naturaleza? ¿podemos ser ambas cosas a la vez? 
¿Hasta qué punto forma el ser humano parte de la naturaleza?
 

2. NATURALEZA HUMANA Y LIBERTAD

LA NATURALEZA NO ES LIBRE”, pues atiende a leyes naturales de las que depende. “Podría morir un herbívoro en una carnicería” El ser humano es un privilegiado dentro de la naturaleza, de la que forma parte. Es un ser vivo, pero distinto al resto de seres. Es libre, pues aunque forma parte de la naturaleza, no depende totalmente de ella: “desde el punto de vista natural debe comer para sobrevivir, pero puede decidir no hacerlo por voluntad propia, por ello es libre” (huelga de hambre)
El ser humano puede decidir libremente actuar en contra de la naturaleza
Entonces, si la naturaleza no es libre, ¿Cómo puede serlo el ser humano? Nosotros podemos actuar libremente según nuestra naturaleza o actuar en contra de ella. Según Sócrates, en su Intelectualismo Moral, nadie actúa mal sabiendo que está actuando mal. Pero la experiencia nos muestra que esto no es así, pues el ser humano es capaz de elegir el mal aun sabiendo que lo hace, pues la inteligencia es capaz de mostrárselo. Por tanto eso es la libertad humana: Actuar conforme a nuestra naturaleza o en contra de ella.

                      "Nadie actúa mal, sabiendo que está actuando mal" ¿Seguro?

3. CULTURA Y NATURALEZA HUMANA
El ser humano es el único que adapta la naturaleza a sus necesidades (necesidad de cruzar un río), pues el resto de seres naturales son los que se adaptan a la naturaleza (animal que necesita pero no puede cruzarlo) no tienen la capacidad (o inteligencia) para transformarla.
El ser humano adapta la naturaleza a sus necesidades
El término “cultura” se refiere a todo lo que el ser humano ha creado como ser social para vivir, y dar expresión a su espíritu. Cualquier forma de expresión humana es cultura (gestos, forma de hablar, construcciones, pensamientos, técnicas...), la cual se transmite a través del aprendizaje y está unida a la relaciones sociales del ser humano. El ser humano no es un ser que se adapta al medio, porque por su inteligencia y libertad es capaz de humanizar la naturaleza (puente sobre un río), es la naturaleza la que se adapta a él.

La cultura no es naturaleza, pero sí quien la ha creado, el ser humano, por lo que no podemos hablar de cultura como algo antinatural, puesto que viene de un ser natural.

Por tanto, la cultura, como producto humano, es una prolongación de la naturaleza y no la negación o destrucción de la misma, aunque es verdad que podemos dañarla. La cultura supone la superación de las limitaciones o impedimentos biológicos del ser humano.

4. EL HECHO CULTURAL

Un hecho cultural no es algo aislado, sino que surge dentro de una sociedad a la que caracteriza y diferencia de otras. Cultura y sociedad tienen una dependencia mutua, pues no es posible una sin la otra, ya que el ser humano no se concibe fuera de una sociedad y la cultura es un hecho humano.

No existe una única cultura, igual que no existe un único ser humano. Por eso, el hecho cultural es plural y dependerá de un espacio y de un tiempo concreto, y, por eso, cada sociedad tendrá sus propios modos de vida, creencias y costumbres.

Pero el progreso tecnológico facilita una homogeneización de la cultura a nivel mundial. Por ejemplo, una creación humana en un lugar, rápidamente puede ser difundida en casi todo el mundo en cuestión de segundos (Internet, redes sociales, marketing, avión...) dejando de ser un hecho cultural característico de una sola sociedad. Sin embargo, no parece posible que esa homogeneización sea total, pues siempre queda el valor sentimental hacia lo propio, hacia nuestras costumbres, como hechos diferenciales que garantiza en cierto modo lo esencial de cada cultura y que diferencian a unas sociedades de otras.

Sin embargo, no debe caerse en el etnocentrismo, es decir, en considerar que unas culturas son superiores a otras. Es la dignidad de cualquier cultura lo que hay que preservar.

Coexistencia de culturas diferentes
Actualmente, el fenómeno de la inmigración está produciendo la coexistencia de culturas diferentes en espacios iguales. Esta coexistencia, lejos de ser un problema social, ofrece un hecho muy positivo, la mezcla cultural, que se alcanza consiguiendo una convivencia pacífica entre culturas. Las fronteras se establecen entre Estados, pero no entre seres humanos. Esa convivencia positiva sólo se alcanza desde el respeto entre culturas, desde el respeto de los derechos universales del ser humano y considerando siempre óptimo el enriquecimiento que supone el intercambio cultural.

La cultura es simbólica, es tradición, es histórica y es ecológica:
  • Es simbólica, en cuanto a que se expresa mediante los símbolos del lenguaje, no sólo escrito u oral, también el lenguaje del arte, de la música o de los gestos.
  • Es tradición, pues se transmite de generación en generación.
  • Es histórica, lo que implica un aprendizaje.
  • Es ecológica, o debe serlo, pues el hombre usa la naturaleza para vivir, pero no es su dueño, debe respetarla.

    5. EL RELATIVISMO CULTURAL

Según esta corriente, todas las culturas tienen el mismo valor, por tanto, ninguna puede ser juzgada por otra, haga lo que se haga y crea en lo que se crea. En el relativismo todo será relativo, es decir, no existe ningún valor universal o absoluto que permita comparar culturas “buenas o malas”, por lo que todas son aceptables, sin excepción, y ninguna superior a otra (etnocentrismo).

Por ejemplo, los musulmanes durante el mes de Ramadán practican el ayuno, algo que desde la visión de muchos occidentales podría resultar incomprensible, sin embargo, esa incomprensión podría ser fruto de la ignorancia sobre esa cultura, pues, entre otros múltiples significados, el ayuno se realiza como compasión hacia lo más necesitados. Es una práctica o creencia propia, por tanto, no debería ser juzgada por otras.

Hasta aquí estaremos todos de acuerdo, y desde nuestra cultura debemos tener respeto hacia otras diferentes a la nuestra. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando cuando existen prácticas culturales contrarias a la dignidad humana?: esclavismo, condenas a muerte, yihadismo, el exterminio nazi de los judíos, ablación en la mujer... ¿es todo relativo (y respetable) en este caso?...
El exterminio nazi de los judíos, una práctica cultural que aplastó la dignidad humana.

Ciertamente este relativismo cultural extremo, en ocasiones, no respeta la dignidad humana: matar a personas con una ideología diferente, como ha ocurrido tantas veces a lo largo de la Historia, no puede justificar ninguna cultura.

Por tanto, podemos concluir diciendo que, efectivamente, estamos de acuerdo con el relativismo cultural en que toda cultura es respetable, pero siempre que se respete también la dignidad humana y no produzca daño alguno. En este caso toda cultura tendría un valor positivo. No importa el lugar, ni el tiempo, ni las circunstancias, porque el ser humano y su dignidad no cambia, es el mismo: ayer, hoy y siempre.


6. NATURALEZA, CULTURA, HISTORIA

6.1 EL HISTORICISMO DE DILTHEY
EL Historicismo es una corriente filosófica que concibe al ser humano como un ser histórico y, por tanto, consecuencia de la época en la que vive, siendo el contexto histórico el que en cada momento modela su ser. Por ello, para Dilthey, la vida humana es temporal, histórica, y también la cultura, ya que es un hecho humano. Así, la vida y la cultura será el reflejo de la época histórica en la que vive el ser humano, no existiendo una ley o patrón común que explique a todos los seres humanos por igual, porque esa explicación dependerá de la etapa histórica a la que corresponda (no tiene la misma visión de la realidad una persona de la Edad Media que un ilustrado del siglo XIX). Sin embargo, a diferencia del ser humano, la naturaleza si puede explicarse con leyes universales, pues tiene el mismo funcionamiento sea cual sea la época (la lluvia atiende al mismo proceso en la Edad Media que en la Prehistoria, por ejemplo)

6.2 EL VITALISMO DE ORTEGA Y GASSET
Según Ortega y Gasset todo ser humano se pregunta sobre la realidad. Pero qué se entiende por realidad, si cada persona tiene su propia visión de ésta. Afirma, entonces, que no hay una realidad o verdad absoluta, sino que existen perspectiva distintas según las circunstancias de cada ser humano (“yo soy yo y mi circunstancia”) y que la verdad será la suma de las perspectivas que cada uno tiene. Por ejemplo, una persona atea, tiene una visión distinta de la Semana Santa que un cristiano. Entonces, ¿Quién conoce mejor la realidad? ¿Quién está en posesión de la verdad? ¿Es arte, cultura, religión, nada...?. Un relativista, diría que toda visión es válida porque cada uno concibe su verdad, la cual es relativa (para uno es fe, para otro no: dos realidades válidas) El dogmatismo (relativismo radical), sólo daría razón a uno de los dos (si uno tiene la verdad, el otro no) Sin embargo, Ortega, desde su vitalismo, supera los problemas de relativismo y dogmatismo, y concibe la realidad, o la verdad, como una suma de todas las perspectivas diferentes para conseguir el equilibrio o, dicho de otro modo, una verdad que contenga todas las visiones que cada ser humano tenga de la Semana Santa.
 
¿Qué visión particular tenemos de la Semana Santa?


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